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¿Qué es el Jiu Jitsu? |
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El Jiu Jitsu es un Arte Marcial japonés. Una de las más antiguas disciplinas marciales, origen de muchas de las que hoy son muy conocidas, como el Judo y el Aikido.
Su significado es "el arte de la flexibilidad", y es considerado uno de las más completos y efectivos sistemas de combate.
El Jiu Jitsu consta de proyecciones o lances, en los que se utiliza la fuerza y el peso del adversario para derribarlo. El suelo es el lugar por excelencia del Jiu Jitsu, donde se aplican palancas, estrangulaciones y luxaciones. Asimismo comprende una variadísima gama de técnicas de golpes, tanto con extremidades superiores como inferiores. Se utilizan distintos tipos de armas, como el Bo (bastón de 1,80m), el Nunchaku, los Hambo, el cuchillo, etc. De la misma manera el practicante aprende a defenderse de las mismas.
Posee distintos Katas, que son una serie de movimientos encadenados que permiten desarrollar las distintas técnicas. Estos Katas pueden realizarse con o sin armas, de pie o en el suelo.
La práctica del Jiu Jitsu esta empapada en un alto grado de disciplina, tanto física como psicológica, con un gran aporte de la filosofía Zen.
Los alumnos siguen un riguroso entrenamiento que les permite superarse cada día y observar resultados con el paso del tiempo. Se produce una maduración que permite a los practicantes obtener seguridad y confianza en el diario vivir. Se puede comenzar la práctica de Jiu Jitsu a cualquier edad, ya que el entrenamiento siempre es acorde a la misma, como así también al peso y la contextura física. Lo pueden practicar varones y mujeres sin distinción, siendo estas últimas las que, por la variedad de técnicas, encuentra en el Jiu Jitsu un eficaz método de defensa personal.
El espíritu de grupo que se vive en la escuela permite un trabajo confiable, sabiendo que nuestro compañero de entrenamiento está tan deseoso como uno de aprender y superarse. La camaradería y el respeto son una característica en cada clase.
Pablo Arturo Pereyra
2º DAN de Jiu Jitsu y Defensa Personal
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El combate es innato
en el hombre y donde hay combate existe la defensa. El Homo Sapiens ha logrado
la velocidad y estrategia para crear técnicas eficaces contra adversarios de
mayor envergadura.
Los indicios más
antiguos sobre ellos se remontan a las pinturas en las tumbas reales
egipcias.
En Europa el combate
cuerpo a cuerpo se mantuvo floreciente hasta la aparición de las armas de fuego,
así mismo, en Oriente los textos se remontan a épocas mitológicas; uno de éstos
textos Takanogavi, que fue descubierto en un convento Tibetano, narra que los
dioses Kashima y Kador empleaban técnicas especiales para controlar a sus
súbditos.
Desde ésa época al
siglo XVIII, no hay documentos orientales disponibles dada la costumbre de
traspasar los conocimientos de boca en boca. Solamente aparece en el año 720 de
nuestra era, en el Ni – Shoki (Crónica Imperial), una referencia a un concurso
llamado Chicara – Kurabe celebrado en el año 230 antes de Cristo, por lo tanto
las versiones sobre el origen de éstas técnicas difieren.
Se dice que en el
siglo XVI, un chino llamado Chin – Young – Gen – Pin, desarrolló unas presas
llamadas Tes, estos Tes o técnicas que consistían en unas pocas proyecciones o
presas que tenían como finalidad matar al adversario o herirle antes de su
mutilación.
Chin – Young – Gen –
Pin, viajó a Edo (actual Tokio), y vendió su método a tres guerreros Samurai, a
quienes les estaba prohibido llevar armas, los cuales desarrollaron las técnicas
hasta un alto grado de perfección.
Otra versión dice
que un médico de Nagasaki, Akyama Shirobei Yoshitoki mientras vivió en China
estudió el arte del combate sin armas, pero vio que el empleo de ésas técnicas
se exigía una gran fuerza física.
Ya de regreso a
Japón un día mientras se encontraba meditando, observó los efectos de una
tormenta sobre un cerezo y un sauce, mientras las fuertes ramas del cerezo se
rompían bajo la fuerza del viento y la nieve, las delgadas y flexibles ramas del
sauce se doblaban y cedían e inmediatamente recuperaban su posición
natural.
Esto inspiró para concebir un método de combate en el cual el
más débil pudiese vencer al empuje del más fuerte, cediendo y controlando su
potencia y aprovechándola contra éste.
Según los
manuscritos, se recluyó durante cien días en el templo Tenago, en Tsukushi,
donde basándose en sus conocimientos de Anatomía y Psicología, aumentó el número
de Kassaiho (Método de reanimación) a 28.
Después de éstos,
Yoshitoki fundó una escuela que se llamó Yoshin – Ryu la Escuela del corazón de
Suase.
Ya fuera su origen
en China o no, es cierto que las técnicas donde se desarrollaron fue en
Japón.
A raíz de la
fundación de ésta escuela, se abrieron otras muchas adoptando éstas normalmente
un nombre diferente a sus métodos, pero el más conocido de todos es el JIU
JITSU, teniendo todos ellos numerosos principios básicos comunes entre
sí.
Según la historia, un maestro famoso de JIU JITSU, Okayama Hochiroji
fundador de una conocida escuela, fue el que desarrolló los Atemi, los cuales
permitían dejar fuera de combate o incluso matar al adversario aplicándoselos en
sus partes vitales, de ésa forma aumentó a 125 al número de técnicas.
Un documento
demuestra que el JIU JITSU tenía 179 escuelas aproximadamente, el hecho de que
hayan existido tantas escuelas se debía a que cada una quería mantener en
secreto sus propios métodos (por razones de supervivencia).
De las
numerosas escuelas de JIU JITSU, es la disciplina de la que el Maestro Jigoro
Kano, creó el Judo y el Maestro Morihei Ueshiba el Aikido, todas las antiguas
técnicas de combate de los Samurais se encuentran de nuevo, reunidas en el JIU
JITSU, después de un período de regresión debido al desarrollo del Judo y del
Aikido, el JIU JITSU, volvió con más fuerza y modernizado.
JIU JITSU COMO
DEFENSA PERSONAL
Principios básicos
fundamentales comprometen al Jiu Jitsu. Si damos mención a algunos de ellos,
incurriremos a frases tales como: "el más débil es vencer al más fuerte", o
"gestar economía de esfuerzo ante la aplicación de una técnica",
etc.
Estos y muchos más, fueron acoplados a las técnicas de defensa
personal con el único objetivo de "Proyectar o detener con mayor eficacia, sin
acumulación de fatiga, actos agresivos ejercidos por el oponente". Por ello
existen diferentes tipos de técnicas biomecánicamente adaptadas a movimientos
veloces, fuertes y bruscos donde predomina la precariedad y nerviosismo del
agresor.
El jiu jitsu enseña
la forma de acomodar ciertas partes del cuerpo para ejecutar positivamente el
dominio al contrincante, lo que implicaría: desgarros, luxaciones, quebraduras,
etc.
La defensa personal
es útil y necesaria en todo momento y puede ser adaptada en cualquier situación,
siempre y cuando estemos solos sin ninguna posibilidad de escapatoria y nuestra
vida esté en dicho momento a merced de la situación, por lo cual deberemos
utilizar lo aprendido.
El anterior momento descripto, es oportuno para deslumbrar al agresor con técnicas precisas y
específicas para dejarlo fuera de combate.
El jiu jitsu, solo
debe utilizarse en casos de extrema necesidad, motivo conductor a realizar
permanentes practicas con el objeto de mecanizar técnicas que se remontan a
trabajos de luxaciones en articulaciones, estrangulamientos, desgarros y
técnicas de arrojo con caída de ambas parte para inutilizar a este mal viviente
y demás de estar preparados para cualquier situación en diferentes posiciones.
Recordemos que las palancas son ejercidas a nivel articular y más aún de columna
vertebral.
Saber defenderse no significa divulgar conocimientos de origen
marcial a quien se cruce por nuestro camino, sino su significado va más allá de
eso.
Nos referimos a
adquisiciones de alternativas distintas ante situaciones desagradables.
¡Atención, a no confundirse!, tampoco significa que uno es invencible, sino que
tiene grandes posibilidades para zafar de momentos desagradables.
Las
técnicas de Jiu Jitsu como defensa personal, son simples, rápidas y efectivas.
Por lo que no se necesita poseer una edad determinada, conocimientos adecuados o
experiencias marciales.
Estas técnicas son
enseñadas mediante gestos motrices automatizados en sus quehaceres cotidianos,
es decir, generamos situaciones tipo para implementar esos movimientos como por
ejemplo: parar un taxi, peinarse, sentarse, asustarse y miles de hechos
generadores de movimientos que diariamente realizamos, y, por no saber
desglosarlos y adaptarlos ante situaciones especiales, resulta complicado darse
cuenta del potencial que cada uno tiene como acto defensivo.
Existen dos tipos de
competencias:
Sistema Dúo: Simula
ser una demostración entre compañeros (parejas hombres, mujeres o mixtas), con
el fin de ejecutar movimientos de carácter ofensivos con sus correspondientes
técnicas defensivas (con o sin armas), donde el mayor puntaje es otorgado a la
pareja que más real haya hecho la actividad.
Esta competencia, dividida
entre novicios, medios y avanzados genera un espectáculo tal, producido gracias
a la variedad de técnicas aplicadas en ataques premeditados por los competidores
representantes de este arte marcial o de otras.
Sistema Libre: Se
realiza por categorías (peso, edad y graduación), donde intervienen varios
estilos de artes marciales. Solo se respeta un reglamento que la Unión Argentina
de Jiu Jitsu y Deportes Asociados establece en cada competencia.
Si
extraemos parte de la reglamentación, nos informamos que:
En este combate, los
practicantes de Jiu Jitsu, son los que se destacan por la cantidad y variedad de
técnicas aprendidas. Así mismo, tiene como significado la obtención de múltiples
dominios en situaciones y/o complicaciones que el competidor genera en momentos
específicos. Al hacer hincapié en las formas de dominio, observaremos a
continuación lo aprendido durante las clases para la competencia:
Cabe
destacar que cualquier practicante de artes marciales puede ingresar al sistema
de competencias de Jiu Jitsu tanto en dúo como libre, siempre y cuando respete
las normas del reglamento de esta Unión.
MOKUSO (Concentración)
Mokuso permite el control de la mente a través de una respiración profunda.
La respiración debe realizarse por la nariz, manteniendo el aire en los
pulmones unos instantes y presionando hacia abajo el diafragma.
A continuación se expulsa por la
nariz o por la boca según el estado en que nos encontremos.
Mediante el control de la respiración, el ritmo cardíaco se hace más lento, bajando el ritmo de pulsaciones por minuto, por eso Mokuso debe de practicarse siempre al principio y al final de un entrenamiento.
Al comienzo del entrenamiento, lo realizamos para controlar los pensamientos de la jornada conduciendo nuestra mente hacia la actividad que vamos a desarrollar. Al finalizar el entrenamiento lo realizamos para calmar nuestro cuerpo y espíritu y prepararnos para el descanso.
(Extracto sacado del libro "La claridad del vacío" de Budo Shorei.